Diagnóstico de herramientas
Lista de lo que ya usas, para qué sirve cada cosa y dónde se vuelve a cargar el mismo dato. El resultado es una recomendación: conservar, conectar o dejar.
Tres programas que no se hablan, o una web que no dice qué se vende, suelen pesar más que la falta de un software nuevo. La consultoría ordena esa decisión. El marketing digital trabaja cómo te encuentran y qué dice cada página.
Encuentra tu punto de partidaEl diagnóstico mira las herramientas, los datos que viajan entre ellas y la presencia pública del negocio. La recomendación nombra qué conservar, qué conectar y qué dejar. El posicionamiento y las redes trabajan con contenido concreto. El lugar en el buscador depende también de la competencia.
Lista de lo que ya usas, para qué sirve cada cosa y dónde se vuelve a cargar el mismo dato. El resultado es una recomendación: conservar, conectar o dejar.
Si hace falta una herramienta de un tercero, comparamos opciones con el proceso que tienes. La licencia la contratas con ese proveedor. Si la propuesta dice que Michinauta compra una licencia concreta para revenderla, el precio y el proveedor quedan escritos ahí.
Estructura, textos y publicaciones para que quien busca encuentre qué ofreces y cómo contactarte. Medimos visitas y consultas. El puesto en el buscador no se puede prometer.
Se paga un programa para facturar, otro para el inventario y una hoja para lo que ninguno de los dos cubre. Nadie anotó por qué se eligió cada uno.
Un documento dice qué se conserva, qué se conecta y qué se deja. La web responde la pregunta que más llega, y las redes usan textos ya revisados.
La consultoría deja un documento: qué herramienta se conserva, cuál se conecta y cuál se deja de pagar. Si hace falta un software de un tercero, la licencia se contrata con ese proveedor. Una reventa de Michinauta solo entra si la propuesta nombra el producto, el precio y la renovación.
Impuestos y contratos quedan fuera. Esa revisión la hace un contador o un abogado. El trabajo de esta página es el de las herramientas, los datos que viajan entre ellas y lo que el negocio dice en la web y en redes.
En la web y en redes se mide lo que se puede contar: visitas, consultas, mensajes. El puesto en el buscador depende también de la competencia, así que no forma parte de lo que se acuerda entregar.
Herramientas, accesos, páginas y las preguntas que llegan antes de una venta. Sin esa lista la recomendación sale de una impresión.
Conservar, conectar o cambiar. Si entra un tercero, su costo y su contrato se nombran aparte.
Textos, páginas y un calendario corto de redes. A las pocas semanas se mira qué consulta llegó y qué página nadie abrió.
El trabajo depende de cuántas herramientas hay que revisar y de cuántas páginas o publicaciones entran. Un diagnóstico de un negocio con dos programas no cuesta lo mismo que el de una operación con tienda, redes y tres sistemas.
No. Si la duda es de impuestos o de un contrato, la ve un contador o un abogado. Aquí el trabajo es de herramientas, datos y presencia digital.
La vía habitual es que la contrates directo con el proveedor. Si una propuesta dice que Michinauta revende una licencia concreta, nombra el proveedor, el precio y qué pasa cuando esa licencia se renueva.
No se puede prometer. Trabajamos la estructura, los textos y la publicación, y después medimos visitas y consultas. El puesto depende también de quién más publica sobre lo mismo.
Si la propuesta las nombra. Hace falta un calendario, textos aprobados por ti y quién responde los mensajes. Publicar sin esa revisión deja fuera frases que el negocio no quería decir.
No. El documento se puede usar para decidir solo, para conectar herramientas que ya tienes o para encargar un desarrollo después.
Elige la situación que mejor te describe.
Con la lista se ve qué se repite y qué nadie abre. La recomendación sale de ahí.
Nombre de cada herramienta, para qué la usan y cuánto cuesta al mes.
Abrirá tu correo con un resumen. Tú decides si enviarlo.