Una operación conectada
Paneles de trabajo, estados, permisos por perfil y trazabilidad para que cada persona encuentre lo que necesita. Las pantallas se definen alrededor de tareas reales, no de una lista interminable de funciones.
Cuando las hojas de cálculo y las herramientas sueltas se quedan cortas, una aplicación a medida puede unir tu operación. Partimos del proceso que necesitas resolver para definir una primera versión útil y ampliarla con criterio.
Encuentra tu punto de partidaUn SaaS es una aplicación a la que se accede por internet. Puede ser una herramienta interna, un portal para clientes o un producto por suscripción. No todos los negocios necesitan desarrollar uno desde cero: primero revisamos si una solución existente cubre el problema.
Paneles de trabajo, estados, permisos por perfil y trazabilidad para que cada persona encuentre lo que necesita. Las pantallas se definen alrededor de tareas reales, no de una lista interminable de funciones.
Acceso a solicitudes, documentos, avances o información de su cuenta. Decidimos qué puede resolver el cliente por su cuenta y qué acciones requieren revisión de tu equipo.
Conexión con servicios de pago, correo u otras plataformas cuando sus interfaces y permisos lo permiten. Cada integración se define con sus límites y costos externos antes de implementarla.
El equipo busca mensajes, copia datos y pregunta quién está atendiendo cada solicitud.
Cada solicitud tiene responsable, estado e historial. El cliente consulta el avance desde su portal y el equipo mantiene el control.
Ejemplo ilustrativo; el alcance se define para cada proyecto.
Revisa el producto, sus módulos y planes antes de pensar en un desarrollo nuevo.
Identificamos usuarios, tareas, datos y criterios de éxito. Separar lo imprescindible de lo deseable evita construir funciones que nadie necesita.
Diseñamos y validamos el recorrido principal antes de ampliar el alcance. El MVP debe permitir completar una tarea de principio a fin.
Revisamos permisos, errores y uso con casos concretos. El mantenimiento y las siguientes mejoras se acuerdan según lo aprendido.
El presupuesto depende del alcance, no solo del número de pantallas. Una aplicación con varios perfiles, pagos e integraciones requiere decisiones distintas a un portal de consulta.
Cuando el proceso es importante para tu negocio y las herramientas disponibles no lo cubren bien. Si un producto existente resuelve la necesidad, suele ser razonable adaptarlo o conectarlo antes de desarrollar todo desde cero.
Es la primera versión con el alcance necesario para comprobar que la solución funciona en una situación real. Por ejemplo, recibir, asignar y cerrar una solicitud. No implica incluir todas las ideas desde el primer lanzamiento.
Sí. Podemos definir una fase inicial y dejar las siguientes por separado. Conviene acordar desde el principio qué datos y permisos necesitarán las futuras ampliaciones para evitar rehacer la base.
La titularidad, los accesos administrativos, las exportaciones y la entrega de código se especifican en la propuesta. También se documenta qué depende de licencias o servicios de terceros.
Michinauta ERP tiene una página propia con módulos y planes para agencias. Revisarla primero permite distinguir lo que ya ofrece el producto de lo que requeriría un desarrollo específico.
Elige la situación que mejor te describe. Te ayudamos a ordenar la idea y a preparar la información útil para conversar.
Orientación inicial. El alcance y la viabilidad se revisan con los detalles de tu proyecto.
Define un usuario principal y una tarea que pueda completar sin depender de pasos manuales fuera de la aplicación.
Quién usará la aplicación, qué tarea debe completar y cómo la resuelve hoy.
Abrirá tu correo con un resumen. Tú decides si enviarlo.