Captación y seguimiento
Organiza la información que llega desde formularios y otras fuentes, evita duplicados y prepara recordatorios. Los contactos reciben contexto útil y tu equipo conserva el historial del proceso.
Una consulta entra, sus datos llegan al lugar correcto y el equipo recibe el aviso que necesita. Diseñamos automatizaciones para que las tareas repetitivas sigan un flujo claro, con revisiones humanas donde hacen falta.
Encuentra tu punto de partidaAutomatizar consiste en conectar un evento con una serie de acciones: recibir un formulario, validar datos, crear un registro y avisar al responsable. El punto de partida es un proceso definido; automatizar un flujo confuso solo propaga sus errores más rápido.
Organiza la información que llega desde formularios y otras fuentes, evita duplicados y prepara recordatorios. Los contactos reciben contexto útil y tu equipo conserva el historial del proceso.
Conecta sistemas mediante las interfaces que ofrecen. Revisamos permisos, formatos, límites de uso y frecuencia de actualización para que el intercambio de información sea predecible.
Define qué pasa ante un dato incompleto, una conexión caída o un registro repetido. Las alertas, los reintentos y la intervención manual forman parte del diseño del flujo.
Una persona recibe el mensaje, copia los datos y recuerda avisar al responsable para que responda.
El formulario valida la información, registra la consulta, la asigna y avisa al equipo. La respuesta o una decisión sensible puede seguir pasando por una persona.
Ejemplo ilustrativo; el alcance se define para cada proyecto.
Revisamos qué lo inicia, quién interviene, qué información entra y cuáles son las excepciones. Elegimos una tarea concreta para empezar.
Construimos el flujo y probamos casos normales, datos repetidos y fallos. Se acuerda qué acciones requieren confirmación antes de ejecutarse.
Documentamos las conexiones y cómo detectar incidencias. Los cambios de plataforma o permisos pueden requerir ajustes posteriores.
Para estimar una automatización necesitamos saber cuántos pasos tiene, qué aplicaciones participan y qué volumen de trabajo maneja. Las licencias y consumos de terceros se detallan por separado.
Las que se repiten, tienen reglas claras y usan información suficientemente ordenada. Registrar consultas, sincronizar estados o preparar avisos suele ser más fácil de delimitar que automatizar una decisión con muchas excepciones.
Depende de las interfaces, conectores, permisos y condiciones de cada plataforma. Revisamos esas posibilidades antes de prometer una integración. Si no existe una conexión fiable, proponemos otra forma de resolver el proceso.
No siempre. Muchas tareas se resuelven mejor con reglas simples. La IA puede ser útil para clasificar o resumir información variable, pero sus resultados pueden requerir validación antes de desencadenar otras acciones.
El flujo debe prever cómo registrar el error, avisar y reintentar sin duplicar acciones. Acordamos también cuándo detenerlo y pasar el caso a una persona. Los servicios externos pueden cambiar o estar temporalmente fuera de servicio.
Sí, para información y situaciones bien definidas. Es recomendable separar las respuestas informativas de compromisos comerciales, cambios de datos o decisiones que requieren revisión. Siempre debe existir un camino claro para contactar con una persona.
Elige la situación que mejor te describe. Te ayudamos a ordenar la idea y a preparar la información útil para conversar.
Orientación inicial. El alcance y la viabilidad se revisan con los detalles de tu proyecto.
Describe un caso reciente de principio a fin. Buscaremos los pasos que siguen reglas y los que necesitan criterio humano.
Qué inicia la tarea, cuántas veces ocurre y qué herramientas intervienen.
Abrirá tu correo con un resumen. Tú decides si enviarlo.